Tal vez parte del problema que tenemos es que somos unxs terribles desagradecidxs.
Pero no es que hay algo voluntario en esta desgratitud. No es un error, una falla a corregir. Es simplemente el resultado de siglos y siglos de haber aprendido a tener el foco más en lo que falta, en el potencial de la experiencia, que en lo total de la experiencia en sí. Esto es clave para nuestra supervivencia eh. Pero, desbalanceado, nos condena a la insatisfacción constante.
Luna nueva en Sagi es un tiempo para revisar nuestro vínculo con la abundancia. Y abundancia no es necesariamente tener un montón, sino aprender muchas veces también a agradecer lo que hay. No una falsa gratitud que enmascara otras ambiciones, sino realmente, poder repasar la propia vida con mirada benevolente, y ver lo fucking bendecidxs que somos en un montón de aspectos.
Si estás pudiendo leer este post, realmente estoy convencido de que hay muchísimas cosas por las cuales podrías estar agradecidx, por las cuales sos unx bendecidx.
E insisto: no hay un error en la ambición, ni en eso que ve lo que falta, ni en eso que busca más. El tema es que ese modo de estar, desbalanceado, lleva a una carencia insaciable, a siempre querer más, u otra cosa, distinta de la que es.
La cuadratura de esta luna nueva con Saturno-Neptuno en sus últimos grados de Piscis, pone un énfasis importante en el mundo de las fantasías. En cómo nuestras imágenes de plenitud opacan constantemente cualquier plenitud posible en el hoy.
Imágenes que se retroalimentan con vidas ficticias mostradas en redes sociales, que muestran solo una cara de lo experimentado, ocultando otras, muchas veces mucho más vulnerables, irritadas e incómodas. Comernos esa imagen de la red social es condenarnos terriblemente a la miseria. Esa vida no existe, porque ninguna vida cabe en una imagen. Toda experiencia humana es de una complejidad inabarcable desde afuera: y menos desde el afuera de una red social.
Esta luna pide que revisemos todas esas imágenes que tenemos de plenitud.
Para que empiecen a caer por el abismo de lo real.
Solo entonces, podemos empezar a agradecer lo realmente real,
la belleza que tenemos con nosotrxs
mucho más simple
con esas personas que amamos y nos aman,
en ese pequeño gesto lleno de nuestra presencia,
en el abrigo cuando hace frío y la sombra cuando hace calor,
en la comida que llega a nuestra mesa, en el agua que sacia nuestra sed.
Somos altísimamente bendecidxs por cada día más de vida.
A veces toca dejarse de joder
y simplemente detenerse a agradecer.
Plena luna nueva en Sagi
para la única sed que pide ser saciada:
la sed de vos.