Bajo el eclipse: Entre ocasos y gestos posibles

El mundo está sangrando.
¿Cómo te vinculás con ese líquido rojo derramado?
pregunta la luna de sangre pisciana.
¿Te toca el dolor del otrx? ¿Te transforma?
O seguís enajenadx en tu propio relato
que repite sin cesar los relatos de una humanidad dormida,
domesticada en polarizaciones infértiles.

¿Sabés qué es una luna de sangre?
Es que durante el eclipse de este 7 de septiembre,
la tierra se interpone entre la luna y el sol.
Las luces azules se dispersan en la atmósfera terrestre, que deja pasar solo las más rojas.

Es lo mismo que pasa en los amaneceres y en los atardeceres.

Entonces, de la mano de este eclipse pisciano, nos pregunto:
¿qué ocasos se están deselvoviendo en el horizonte?
¿Qué amanecer quiere surgir de esta gran catástrofe en la que estamos inmersxs?

Mientras asistimos a un genocidio en las redes
un grupo de activistas recorre el mundo para ir a dar asistencia a quienes hoy están asediadxs por la crueldad más terrible.

¿Cuánto de la historia humana es, a fin de cuentas,
la respuesta de los pueblos del mundo
frente a la opresión constante de los poderes de turno?

A veces parece que no valemos mierda,
la impotencia generalizada se hace carne en nuestros cuerpos cansados
de tanto sufrimiento

pero luna-eclipse viene a recordarnos
que lo colectivo siempre excede a cualquier individuo que se cree poderoso.

y que lo colectivo es un gran gesto
compuesto de infinitos gestos
pequeños y silenciosos
que movemos y nos mueven en nuestro cotidiano.

Luna-eclipse es la revelación del pequeño gesto ante el dolor ajeno
como un portal posible hacia otro amanecer;
luna de sangre donde se refleja la miseria sistematizada
que cocrea nuestro ocaso
y una posible redención:

asumirnos
en aquel que tortura
y aquel que es torturadx,
darnos cuenta de que estamos
tejidxs del Misterio del encuentro

para desde ahí
descubrir
qué historias te están modelando

y qué potencias de encuentro
donde brota la empatía tejen
nuevos rumbos posibles.

Que el dolor del mundo nos siga doliendo fuerte
hasta hacerse alquimia en nuestros corazones.