¿Para qué perdés tu tan valioso tiempo en sueños e ilusiones?
pregunta Luna nueva en Capricornio, seria, impávida.

Estás acá. Justo acá.
Mirá a tu alrededor.
Esta es tu vida.
Estx sos vos.

Nada de pimpollos de colores,
relatos gigantes, karmas pasados, encarnaciones de no sé qué,
nada de grandes caminos y propósitos:

estx sos vos
total y absolutamente humano
pudiendo algunas cosas,
no pudiendo otras
con dolores, contradicciones, deseos
estx sos
ni más
ni menos
que el eco de una explosión que tuvo lugar hace millones de años
(la mismísima explosión. Y sus silencios)

¿Y sabés qué?
Estás acá muy de paso.
Y te seguís enroscando en giladas:
estás acá muy de paso.

Cualquier momento puede ser el último.
Se mueren muy fácil, lxs humanxs.
¿Sos consciente de eso?
(¿se puede hablar de estas cosas por estos medios
o todo está más orientado a alimentar la burbuja de ilusión de eternidad?)

Ilusiones por aquí,
ilusiones por allá

y mientras tanto:
la vida se va dando
mucho más simple
mucho menos magnánimo
bola de materia
en interacción con otras bolas de materia
afectando
siendo afectadxs

y una sola pregunta
como una voz que no está dispuesta a abandonarte:

¿quién está haciendo este camino?

Mira todo lo que hasta ahora transitaste:
¿quién lo transitó?
No respondas
no busques respuestas rápidas
dejá que las palabras hagan eco en tu cuerpo:

¿quién viene caminando tus pasos,
deseando tus deseos,
sufriendo tus penas?

Dejá que el eco de esta pregunta te acompañe
en la brújula que traza este rumbo
del misterio
y hacia el misterio.

Mucho más acá
mucho más simple la respuesta:
carne y misterio,
misterio y carne.

En el cielo, luna nueva en Capricornio se une a Marte, Mercurio y el Sol
para exorcizar las fantasías
y dejarnos bien desnudxs
ante la única posible verdad:
que no sabemos prácticamente nada,
que nada es tan pero tan importante,
que estamos de paso
y a cualquiera de nuestras huellas las borrará el viento

y mientras tanto
vas descubriendo
qué es lo esencial, lo innegociable,
para esta criatura singular que sos.

Una última cosa, casi un ejercicio:
te invito a imaginarte en tu lecho de muerte
no importa si en un año, en 100 años…
cuando todo esto se acabe
y repases tu vida:
¿qué valores de todo lo vivido? ¿Qué atesorás?

Tal vez te sorprenda lo que encuentres.